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Isaías 53 Pura RevelaciónLibro Isaías 53
Libro: Revelación de Isaías 53
Isaías había sido escrito unos 700 años antes
de la venida del Mesías. Pero recoge en
resumidas cuentas toda la obra por la cual tenía que haber pasado el Mesías. A
causa de su pueblo Israel. Por otro lado, el pueblo de Israel se atribuye esta
profecía. Clara que para ellos fue, para mostrarle que a pesar de ellos Dios
cumplía su promesa de redención.
El
profeta comienza diciéndonos en primera persona, cómo fue escrita esta
profecía.
Isa
53:1
¿Quién ha creído a nuestro anuncio? ¿Y sobre quién se ha manifestado el brazo
de Jehová?
¿Quienes creen el mensaje de Cristo? ¿Para
quién es? Rom 10:16
a. ¿Quién creía el mensaje cuando vino el Mesías?
Según el Salmo 78:21-22. El Salmista nos habla de Jacob, refiriéndose a él como
pueblo de Israel. En ese momento que se escribe el Salmo, era la época de los
reyes. Y habían rechazado el plan de salvación y tentaron a Dios, al igual que
en el desierto. Al igual lo hicieron cuando le envió a gobernar a través de los
jueces. Dios escoge a la tribu de Judá, para enseñar y anunciarle a la
humanidad de su simiente Santa. Y a Jerusalén como la ciudad Santa donde
nacería el mesías. Sal 78:68
En
este sentido no habían creído en el plan de salvación, que Dios le había
trazado. Jesús mismo reprocha la incredulidad de su pueblo Israel y Judá. Marcos 16:4. Y luego Juan dice en 12:28-38.
Que a pesar de que Jesús hizo muchas señales delante de ellos, no creían en
Jesús. Para que se cumpliese lo que dijo el profeta Isaías. Y el Apóstol Pablo
en Romano dice que no todos obedecieron al anuncio del evangelio. Y el mismo
apóstol Pablo fue convencido por el mismo Señor Jesús, que se le apareció en
Damasco. Romanos 10:16. Hechos 9.
Juan llego a la conclusión de que los
hombres aman más la gloria de los hombres que la gloria de Dios. Juan 12:43.
Todo lo escrito en la sagrada escritura se cumplió cuando el hijo de Dios vino.
Pero todo el pueblo de la época no lo creyó y no lo entendió. Juan 12:16. Y
Juan afirmó que a pesar de que habían hecho tanta señal no creían en Jesús.
Juan 12: 37-38.
Y sigue diciendo Juan: porque Dios les cegó
el entendimiento de ellos. Y En Lucas 1:50-51. Resalta el recitar de María.
Haciendo referencia a la oración de Ana, en 1 Samuel 2:1-10. En Romanos 10:16,
también es mencionado que no todos creerán al anuncio.
b.
¿y sobre quién se ha manifestado el brazo de Jehová? El mensaje de su
venida había sido profetizado, y anunciado.
¿Pero a quien se le revelo o ilumino? Fue cierto que a Simeón y Ana les
fue revelado cuando fueron al templo y vieron a Jesús en brazos de María. Y
para quien era el mensaje. Para Israel y
Judá. La revelación del mensaje dicho a
los patriarcas, jueces, reyes y profetas.
¡No fue creído! El brazo poderoso de Jehová. Fue su brazo de gloria que
los guío por su diestra, y el pueblo de Israel cuando se dividió el mar huía de
Faraón, y los condujo por un camino que ellos no conocían. Pero ellos no
creyeron cuando se manifestó a Israel en El Poder de Su Espíritu Santo.
¿Cuántas veces salvó el brazo de Jehová fuerte a Israel? Muchas veces. Isaías
62:8, 63:12, 59:16 Juan 12:38
Su
brazo poderoso, se refiere a la acción para ejecutar su voluntad. La voluntad
del Padre Eterno. Es Jesús la palabra hecha carne. El Brazo de Jehová se
manifestó a Israel y no le creyeron. Ante todas las naciones él siempre los
libró de sus enemigos y no creyeron. Deuteronomio 33:27.
Sabiendo
el pueblo que con su brazo los redimió. Tuyo es el brazo potente; Fuerte su
Mano, Exaltada tu Diestra. Sal 77:15, 89:13. ¿Quién hecho a sus enemigos de
Canaán? su brazo poderoso. Y le prometió a su siervo David, su descendencia
será para siempre. Pero, así como desecharon la descendencia de su siervo
David. Desecharon a Jesús y lo
menospreciaron y Dios se airó. Y rompieron el pacto y lo profanaron. Salmo
77:13-20. Aunque Dios se lo había manifestado no le creyeron y así no hizo con
otras naciones. Salmo 147:20.
Juan
dijo que él no lo conocía, para ser Jesús manifestado a Israel él bautizaba con
agua Y cuando viera al Espíritu Santo posarse, indicaba que sería aquel que
bautizaría con Espíritu. Refiriéndose a Jesús y su manifestación a Israel. Juan
1:33. Y Jesús dijo que ha manifestado su nombre a los hombres que del mundo me
distes. Juan 17:6. Y la manifestación de la justicia de Dios. Que es Jesús. Que
fue testificada por la ley y los profetas. Romanos 3:21-26; 16:25-27.
Y
ahora es manifestado a toda la gente para que obedezcan a la fe. Su simiente
que es Jesús. Romanos 16:26. Este misterio oculto ha sido manifestado a sus
Santos. La manifestación de Cristo, vino a traernos la vida. Porque él es la
vida. Colosenses 1:26; 3:4.
Esta
manifestación de Dios de su piedad. Dios la manifiesta a los Apóstoles. La
manifestación de haber venido en carne. Justificado en el Espíritu. Visto por
los Ángeles. Predicado a los gentiles y creído en el mundo. Y recibido arriba
en gloria. 1Timoteo 3:16. La gracia de Dios se manifestó para salvación a todos
los hombres. Tito 2:11. Manifestó el camino al lugar Santísimo. Rasgando el
velo de su carne. Y rociándonos con su sangre. Es a través de Cristo que
llegamos al lugar santísimo de Dios, ¡no hay otro camino! Hebreos 9:8.
Y
su gracia se manifestará por completo cuando venga por segunda vez en gloria.
Por amor Dios la manifestó ahora en Jesucristo, y la había establecido desde
antes de la fundación del mundo. Pero aún no se ha manifestado lo que hemos de
ser. Ser semejantes a él. 1 Juan 3:2. Cuando se manifieste sus juicios.
Apocalipsis 15:4.
La
manifestación de Dios. Había sido anunciado a los antiguos. De la simiente de
Eva viene la enemistad contra la carne, el establecimiento de la ley por
Moisés. De Noé vino la demanda de la sangre de todo animal y de todo hombre, el
sacrificio para demandar la sangre. En Abraham la bendición en su simiente
vendría la justificación. Y de David el reinado de la salvación del Mesías.
Luego
en Lucas en la genealogía. Adán representa al primer hombre. En Noé la vida que
es la carne con la sangre él sacrificio demandado por Dios. La simiente de
Abraham se entrega la Ley para ser cumplida por la carne. En Abraham. El
Sacrificio probado en la simiente, en obediencia a la voz de Dios. Posteriormente
Dios ordena las Leyes sobre el pueblo y sobre la expiación o sacrificio a
Moisés como Sacerdote de la Tribu de Levi. En David. La salvación total por la
promesa a David en su simiente. ¿Tenían los israelitas toda la verdad revelada
en su palabra? la tenían, ¡pero cuando se manifestó!, no la creyeron. Todo sería
manifestado en carne. Simiente. La
palabra hecha carne. Génesis 3:14:15;
9:4-6; 22:2,18, 2 Samuel 7:12-14. Lucas 1:69. Hecho 13:23.
Y
los brazos de sus manos se fortalecieron, por las manos del fuerte de Jacob.
Por el nombre del Pastor la Roca de Israel. Génesis 49:24b. El que coloca su
casa sobre la roca, ese es el que permanece. Lucas 6:48. La roca inconmovible
Jesús. Salmo 89:26, 95:1. 144:1. Fue anunciado por Jesús. Juan 1:18 7:4 8:10,
28 14:7, 20 15:15 17:6, 26, Lucas 8:17 Marcos 4:22 Mateo 10:16.
¿A Quién el Señor reveló su brazo poderoso? ¿Quién entiende su mensaje?
Éxodo 6:6.
A quien se le reveló el brazo poderoso de
Jehová. A los despreciados, a los pobres, a los quebrantados de corazón. A los
enlutados, a los pecadores, a los enfermos. A los más miserables, que no tenían
esperanza, y andaban con todo su dolor. A los que nadie ayudaba, ni nadie
pensaba en ellos. Jesús el brazo poderoso de Jehová. Anduvo sanando, liberando
y perdonando en el poder del Espíritu Santo.
Dios todopoderoso se manifestó en todas
aquellas personas, que nadie hubiese podido depositar su confianza, pero
esperaron en Dios que les diera su pan a tiempo y sea propicio a sus pecados y
enfermedades. Dios se manifestó aquellos que nadie tomaba en cuenta, y también
eran menospreciados.
2. a. Subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca;
Lo
importante de toda la profecía de Ezequiel, fue que Dios le dice que su juicio,
fue por menospreciar al cetro de su hijo. Ez 21:10. Al igual que Jesús mismo le
dijo morirán en sus pecados si no creen en mí. En este aspecto, después de
haber dado muerte a Gedalías el cual colocó el rey de Babilonia, Dios le dio
esta profecía, sobre el renuevo. Ez 17:22-24. Porque Dios había hecho Juicio en
Sedequías, y luego colocan a Gedalías. Y lo matan. 2R 25:21. Pero en Ezequiel
17:12-22, les dice que cómo pueden invalidar su pacto, acusando a la
descendencia de David de hacerlo. Y profetiza sobre el renuevo, Ez 17:22-24.
En
Jeremías 23:5-6. Profetiza que Dios levantará un renuevo Justo. Refiriéndose al Mesías. Llamará su nombre
Jehová Justicia Nuestra. Y Dios le dice que dirán vive Jehová que trajo su
descendencia de las naciones que los hizo ir. Jer 23:8. Isaías 6:13. Y
si quedare aún en ella la décima parte, ésta volverá a ser destruida; pero como
el roble y la encina, que al ser cortados aún queda el tronco, así será el
tronco, la simiente Santa.
La promesa del advenimiento del mesías fue
frustrada por causas políticas internas e internas. También podemos decir que
por desconocimiento de su palabra. Y por el hombre trazar sus propios planes
sin tomar en cuenta los planes de Dios. Podemos decir que Dios elige a David
para ser Rey, y tuvo conflicto con el rey que había puesto el pueblo, a Saúl. Y
la sucesión de su reinado siguió teniendo conflicto a partir del Rey Roboam.
En
este sentido los conflictos se agudizaron y tuvieron guerras entre sí y Dios
tuvo que castigar muchas veces a su pueblo hasta el punto de deportarlo y
llevarlo en cautiverio a Babilonia. Y fue quemada toda Jerusalén, y sus
príncipes y a los grandes dieron muerte. Pero para poder Dios dejar un
remanente los lleva en cautiverio. Para que no fuesen destruidos en totalidad.
Es por esto por lo que el profeta nos dice que el reinado del mesías vendrá
como un renuevo, como si fuera una raíz en tierra seca.
En
tierra seca que no había ni agua, para ver tu poder y tu gloria nos dice el
salmista 63. La evidencia de su poder, que de la simiente nacería el mesías
había sido apagada, no cultivada, y secada su tierra, y la raíz de su
descendencia ya estaba sin vigor, sin fuerza, como para dar un brote. Y el Mesías
nace en esa sequedad y brota su retoño de la raíz de Isaí. Porque después del
destierro continuaron las guerras. Y Zacarias 3.8, nos indica que Dios traerá a
su siervo, el cual es el renuevo. De la Simiente prometida. El Mesías.
La
descendencia de las tribus fue esparcida por toda la tierra. Porque se
apartaron de Dios. David viene de la tribu de Judá. Efraín de José. Las tribus
se dividieron y se desagregaron. Con Roboam hijo de David y Salomón, se
desintegró el gobierno y se torció el derecho. Luego Dios los une a todos y los
toma en su mano. Ezequiel 37:19. Según la Bendición de Jacob- Israel en Génesis
48:16 sobre Efraín Hijo de José. Pero el profeta Oseas profetizó que se secó su
raíz, su descendencia. Oseas 9:16.
En
este sentido en Isaías 7:8, profetizó que Efraín dejaría de ser pueblo. Dios
quería hacer un pueblo de sacerdotes y de reyes. Pero se pelearon y se envidiaron entre ellos.
Isaías 9:21 y 28:3. Dice: serían pisoteados. En Oseas dice que serían echados
de su presencia. Jeremías 7:15 y 31:9, 50:19 y siempre estaba su misericordia
sobre ellos. Y 31:38. También profetizó
Jeremías sobre los azotes que recibiría el Mesías, por causa de sus rebeliones.
En Getsemaní mostró Dios sus entrañas por amor a Efraín. Jeremías
31:18-20.
Dios
les dice luego a través del profeta Oseas 6:4-7. Traspasaron mi Pacto, como lo hizo Adán. Y
les muestra que lo que él quería era misericordia y no sacrificio, conocimiento
de Dios más que holocausto. Es aquí en
el capítulo 8:11, el profeta le indica que no quedará retoño. 8:11-17. Y continúa
diciendo que su raíz está seca 8:16.
Jesús
le dice: “tomad mi yugo que ligera es mi carga”. Cuando había profetizado en
Oseas: 10:11. Les haría llevar yugo a Efraín, arará a Judá, quebrará sus
terrones a Jacob. Pero Dios le dice que tendrá toda su compasión. 11:8. El
Santo de Israel salió de esa raíz seca por las transgresiones que cometió su
pueblo, las cuales él no había mandado hacer. Y se enojó con ellos y no mando más
profetas por 400 años. Pero no quitó el cetro de Judá, ni legislador entre sus
pies. Hasta que vino Siloh. Y al se
congreguen todos los pueblos. Jesús es retoño de esa raíz seca. Génesis 49:10.
b.
No hay parecer en él, ni hermosura; le veremos, más sin atractivo para que le
deseemos.
Los
reyes de Israel se caracterizaban porque su aspecto, era de hermoso parecer. Y
el poderío económico, político y social. Esperaban a un mesías que los librase
de la esclavitud del imperio romano. Estaban acostumbrados a las batallas, a
las guerras. Así conquistaron Naciones y Países. Pero el Mesías que se les
presentó fue muy pacificó. No tenía nada
que ver con guerras, ni gobierno, ni reinado. Tuvo que ver con enseñar el
derecho de su verdad.
El
ambiente en el que creció Jesús era pobre. Las clases sociales judías venían de
una devastación imperial. Eran esclavos muchos de ellos, empleados de los
romanos, agricultores y pescadores. Y sus recursos eran de la agricultura y del
campo. Si Jesús hubiese venido después de Salomón. En un ambiente de
satisfacción económica, política y social. Con un ejército y muchas ciudades
amuralladas. Era así lo que esperaba Israel y Judá.
Ese
era el Jesús que esperaba la gente judía. Pero qué poder económico podría
tener, si la lucha de poder después del reinado de Roboam fue destruida. Cuando
Roboam tuvo que colocarles un escudo de bronce. Ni siquiera permitían que los
herederos gobernaran, eran muertos antes de su tiempo. Como en el caso de
Atalía. Que mató a todos los
descendientes de Josafat, después que muere su Hijo Ocozías. Para quedarse con
el poder del Reino. Que le podía ofrecer Jesús económicamente. Si habían
destruido la gloria económica de Israel y Judá había acabado.
Jehová
el Gran Yo Soy. Que apareció a Moisés entre la zarza, para libertad a un pueblo
de la esclavitud de Faraón, no le creyeron, tuvo más credibilidad para ellos
Salomón que Jesús. Salomón que representaba el poderío Real. Y Jesús les dice
he aquí uno mayor que Salomón, y ni lo entendieron. Porque la reina Sabá. Viajo
de lejanas tierras para ver la sabiduría de Salomón, que le había dado Dios, y
a Jesús no le creen, cuando presenta la imagen verdadera de Dios y como se debe
hacer las cosas.
No
hay una imagen precisa cuando se viene manipulando todo, no consultan a Dios,
para elegir a un Rey, destruyeron todo lo conquistado y conquistado por David.
Hicieron todo lo que Dios les dijo que no hicieran, lo malo, resume el
cronista. Dios los envía al exilio Asirio y Babilónico. Fueron dominados por el
Imperio Persa y Medos. Luego los de Grecia. Y terminan subyugados por el
Imperio Romano. En la genealogía de Jesús no fueron incluidos unos 8 reyes de
Judá. Y ninguno de los de Israel. Por causa de no haber cumplido con lo
establecido por Dios.
Despreciado
y desechado entre los hombres Oseas 9:17. En este sentido los judíos tienen
inconvenientes en aceptar la genealogía de Mateo. Desprecian a Jesús como
Mesías, así como desprecian los mandamientos de Dios y desecharon sus Jueces,
pidiendo Rey. No se sometieron a nada de lo que Dios le impuso. Y por eso Dios
desecho a Israel en la descendencia del Mesías.
No le importo la descendencia real de la cual procedería el Mesías. Fue
más grande para ellos las ansias del poder, y era lo que querían. En Reyes,
Crónicas y en profetas podremos entender mejor el desprecio que hicieron a
nuestro Mesías Jesús.
Y
aún en este tiempo lo siguen despreciando cuando en los manuales doctrinarios
que yacen en nuestras congregaciones y cuya enseñanza es necesaria para nuestro
bautismo. Ni siquiera hablan de Jesucristo. Si se supone que el bautismo es
después de haber conocido a Jesús como el único y suficiente salvador. Tenemos
en nuestro doctrinario la doctrina, más no la doctrina de Jesucristo.
En
este sentido el significado de su muerte y resurrección es completamente
desconocido para un pueblo que busca a Dios. La gloria de Hombre es más
importante que la gloria de Dios. Solo queda en palabras. Pero no se sabe nada.
Durante años cantamos y alabamos a un Dios que no conocemos, porque nadie nos
los ha enseñado.
Es
difícil decir que Dios nos ama, mucho menos entender que en realidad nos ama.
Que somos sus amados, y que la salvación le costó mucho a Dios. Desde la
eternidad la planificó. La entregó en manos de su pueblo y su pueblo la rechazó
desde sus comienzos. Los sufrimientos de Jesucristo en sus años de ministerio
son el resultado comparado con los sufrimientos que él pasó por su pueblo.
Muchas gentes murieron rechazando esta verdad.
II. Isaías 53:2 ¿Quién entenderá el tiempo de su venida Justa y con Justicia?
a. Subirá cual renuevo delante de él, y
como raíz de tierra seca. Ya en el libro de Job 20:23, nos habla proféticamente
de que los renuevos de su casa serán transportados en el día de su furor. En
Apocalipsis Jesús, confiesa que él es la raíz y el linaje de David. Apo 22:16,
5:5.
En Romanos 15:12 confirmando a Isaías 11:10,
nos anuncia a Jesús como la raíz de David. Y que Jesús regirá a los gentiles. Y
los gentiles esperaran en él. Y que los gentiles hemos sido participantes de
esa raíz. Romanos 11:17.
En Lucas 3:9, Juan nos habla que el que no
se arraiga a la raíz que es Jesús, será cortado y echado en el fuego. Jesús
también nos habló en Marcos 4:6, y Mateo 13:21. Que cuando se siembra la
palabra y no tiene raíz, se seca. Refiriéndose a Creer en él como el Mesías.
Los
descendientes de David indican claramente de dónde había de nacer Jesús el
Mesías. Isaías 11:10.: El Mesías es la raíz de Isaí. Los judíos procuraron
determinar a través de la genealogía si Jesús era el mesías. Es por esta razón
que Isaías indica que subirá como raíz en tierra seca. Brotará un retoño.
Por la desobediencia del pueblo escogido
por Dios, fue muy estrecha su descendencia. Y muchas veces dificultosa. Cuando
Jesús nace. Todos se preguntaban. De donde vendría el Mesías y si este era su
tiempo.
Encontramos en el libro de Ruth. Como a
través de Ruth moabita, Nohemí pudo restaurar la descendencia de Isaí. Y que posterior
mente procedería José. Desposado con María, que sería el padre y la madre del
Mesías. Este es un ejemplo, de los
muchos, de una raíz seca, como Nohemí que no pudo tener descendencia, la
redimió Booz.
En este sentido Nohemí pudo obtener su
redención a través de Booz el cual se casó con Ruth. Cuando Ruth le pide que
redima a su familia. Booz se acuerda de otro pariente cercano, y si él no la
redime, Booz lo haría. Ruth 3:13; 4:4. En cuya raíz nacería el mesías. El hijo
de Ruth con Booz fue el abuelo del Rey David. La preocupación de Nohemí fue
grande, pero su esperanza fue alcanzada porque creyó en su redención. Con Booz
y Rut ella vio restaurada la esperanza de redención a través de su descendencia
y la alcanzó porque creyó. De su descendencia procede el Mesías.
En este sentido la promesa dada Abraham
tuvo dificultad desde el comienzo en su descendencia, ya que los descendientes
de Judá que había escogido Dios, al comienzo no lo entendieron y depusieron su
dignidad por lo cual se mueren. Y Tamar la nuera de Judá redime a Judá mismo,
solo por creer. Y hacer justas, y comprender que en su simiente serían benditas
las naciones de la tierra y procedería la descendencia Santa. Y que luego su
hijo Fares que le dio a Judá, aparece posteriormente en descendencia de Booz y
luego del rey David que sería el elegido como descendiente del mesías.
Entre tanto hubo otra historia dentro de la
genealogía de Jesús que la Biblia no especifica en detalles, pero se puede
deducir, la cual viene de Salmón hijo de Naasón, descendiente de Judá que nació
de Rahab la ramera. El cual dio a Salmon a Booz. La fe de esta mujer escondió a
los espías que envió Josué a Jericó. Jueces 6:25. Una mujer de Jericó creyó en
la historia de los hijos de Israel, y puso su confianza en Dios. Un caso
inusual e inesperado en la simiente Santa. ¿Qué se necesitó? ¡Creer! Y por su hazaña
Dios la convierte en una madre que produjo una simiente santa en la genealogía
de Jesús.
En este sentido Jesús les dice a sus
discípulos cree solamente y veras la gloria de Dios. Rahab vio la gloria de
Dios, pues solo se salvó ella y su familia y como más bendición Dios la premia
en su descendencia, porque la incluye en la genealogía Santa. ¡Qué gloria más
grande y espectacular la de Rahab la ramera que creyó en el Dios de Israel!
Por su parte el Mesías nacería en Belén de
Judea una ciudad insignificante a los ojos del pueblo según Miqueas 5:2-6. Y
Mateo 2:1, confirma que Jesús nació en Belén. Y Lucas confirma que subió a
Belén porque era la casa y familia de David. Lucas 2:4; 15. Y Juan 7:42.
Por otra parte, entre las dificultades
presentadas en la descendencia del Mesías. Había otro inconveniente, determinar
el linaje de la descendencia del Mesías. Pareció imposible para los judíos, el
hecho de José y María pudieran haber sido escogido por Dios, para dar nacimiento
al Mesías. Porque estos no eran de
renombre. Ni nadie lo hubiese esperado de ellos.
3. Despreciado y desechado
entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; Y como que escondimos de él el rostro, fue
menospreciado, y no lo estimamos.
Cuando Isaías dice que fue despreciado, se está refiriendo al desprecio que había hecho su pueblo de los planes que Dios tenía de redención. Desde el comienzo se vio el desprecio. Desde su partida de Egipto, al entrar en la tierra prometida. Hubo una murmuración constante.
Todo este pueblo que no creyó y murmuró contra el plan de Dios con los Israelitas que los llevó al desierto a pasar hambre, que no tenía agua, y pensaban en los privilegios que tenían en Egipto. Se olvidaron de la esclavitud, de su llanto por liberación. De las maravillas de ser guiados por un camino desconocido para ellos, pero que los libraría de la persecución de Faraón. Pronto se olvidaron para empezar a protestar y a dudar del plan de Dios con su pueblo.
Quien
creyó al anuncio en el Imperio Romano, cuando fue engrandecido Jafet. Y moraba
y gobernaba en las tierras de Sem. Por no creer en mí, dice el Señor. Sem son
los habitantes de Jerusalén. Sem vino a estar gobernada por Roma. Sem habitaba
en Canaán. Porque Dios le entregó a Sem a Canaán para que habitará en ella.
Porque Dios se lo había prometido a Abraham. Pero Sem después de haber sido
poseedor de la tierra de Canaán. Se mezcló con los habitantes que quedaron en
ella.
En
este sentido cuando llega el cumplimiento del tiempo y nace el mesías. Roma
imperaba y gobernaba en Jerusalén. El pueblo de Dios, que era antes llamado
Israel, que Dios dividió en dos, luego volvió a unirse otra vez después de la
época de los reyes. Y que en esa época
era llamado pueblo judío. Habitaba en Roma. E imperaba roma, que es Jafet. Y
Sem que eran los judíos que habitaban en Cam que era Jerusalén. Todo estaba
siendo dominado por roma.
De
igual forma como en el desierto, no creyó lo que Dios iba a ser en el futuro.
Como hubiese sido todo si le hubiesen creído a Dios. Despreciaron el plan de
Dios en el desierto cuando les mostraba el tabernáculo figura de lo que había
de venir. Que era sombra de lo que es el Mesías Príncipe. El tabernáculo mismo.
Por
esta razón, Dios no les dejó ver la tierra prometida a los israelitas que no
creyeron. Y todos murieron en el desierto. Como testimonio a los que dudan de
sus planes. De lo que Dios tiene previsto y lo que ha prometido en su palabra.
Lo cumplió y cumplirá. Él lo dijo y él lo hará. Así lo advierte el apóstol,
quienes fueron los que no reposaron de sus obras y gozaron de lo prometido, los
que dudaron. Así sucederá a todos los que dudan de la salvación de su hijo
Jesucristo. Él les manda a creer solamente. Cree solamente y será salvo.
Es
cosa difícil creer, pero no les parece Dice el Señor tu Dios: que fue difícil
soportar a un pueblo por el desierto que no creía lo que iba yo hacer de darles
una tierra que ellos no sembraron y unas casas que no construyeron. Y se las
di, poseyeron la tierra prometida. Pero al poseerlas que paso, tampoco hicieron
como les dije, dejaron pueblos, y fue su ayo, porque ellos mismos fueron su
perdición y corrupción. Llegaron a ser peor que Sodoma y Gomorra y su pecado
mayor que ellos.
Luego
como iban a creer, si se iban tras los ídolos obra de sus manos, tras lo que
veía sus ojos. Porque les di jueces, y siempre se desviaban de su camino, nunca
escucharon a mis profetas ni mucho menos a mis jueces, condenaban las
generaciones de mis profetas y de mis jueces, los criticaban y los mataban. Me
enoje otra vez con ellos, hasta que desecharon mi gobierno a través de jueces.
Y pidieron Reyes. Le di reyes. Reyes que también desecharon y mataron, se
ligaron con pueblos que no les mande a ligar, entre ellos también se mezclaron,
y todos pueden criticar el linaje puro de mi pueblo que no ha sido puro, porque
no me obedecieron.
Continúe
con mi plan, y de su linaje todo ligado, con sangre extranjera, es mi linaje
real, de David a Jesús. Ahora pretende como todos también pueden criticar sacar
de su descendencia a el salvador del mundo, ¿de qué descendencia?, de las que
ellos hacen con los semitas y todas las organizaciones fundadas. Sacarán al
anticristo de un linaje de muertos y de un linaje que mezclaron con todos los
pueblos. Y dirán que es puro del linaje de David. Y se lo creerán. Y no me
creyeron en mí. Cuando estuve con ellos.
Ahora
bien, ¿cumplió Dios su promesa? ¿Le envió al salvador? el salvador que Dios
había planificado, ¡no mi pueblo Israel!, fue Dios que estableció el plan, no
ellos, el pueblo judío. Ellos no establecieron un plan con David, ni su
descendencia, fue El Gran. Yo Soy, que lo estableció. Ellos no tienen derecho
de presentar ninguna genealogía. Es mi Genealogía la verdadera. Y esa es la que
tienen que respetar. La que está en el evangelio de Mateo y la de Lucas. De
esas dos unidas está el linaje del mesías príncipe.
Despreciado
y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y
como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos.
Despreciaron el plan de Dios que tenían desde el principio. No estimaron todo
lo que él estaba haciendo. Su tabernáculo fue hecho y fue visto por la vista de
todos ellos, todo lo miraron, fue el modelo entregado de como funcionó en el
cielo, cómo es mi gobierno en la tierra y como será. Es un modelo que le mostré
del tabernáculo y ellos lo tuvieron.
Despreciaron
el modelo de mi tabernáculo y la forma como juzgaba a mi pueblo a través de
jueces, le di reyes, y también despreciaron su linaje, matándolos a todos, así
como mataron a los jueces. Les envié profetas y también los mataron. No
estimaron nada de lo que hice. Escondieron el rostro, de él, quien iba a
imaginarse que nacería el mesías. De este linaje destruido. Para que en la
actualidad pretendan tener una descendencia mesiánica.
El
sufrimiento que experimente desde los comienzos, todo fue un experimento de
quebranto por la humanidad, comparando al quebranto de un Dios por su pueblo;
el azote por los pecados comparado todo lo que sufrió mi brazo poderoso por
venir. Su copa de su sufrimiento en el Getsemaní. Fue la copa que venía
cumpliéndose, vería a su pueblo negarlo una vez más. Despreciarlo una vez más.
Menospreciarlo una vez más.
Humanamente
es imposible explicar todo esto, solo Dios podría explicarlo. Pero porque se
han negado y han sumergido a una humanidad en ignorancia. Es el mismo motivo de
siempre de menospreciar el plan de Dios y establecer humanamente sus planes. La
descendencia del Mesías fue fracturada muchas veces en los Jueces. Y en los
Reyes primero en Abías, luego en Josafat, luego en Ocozías, luego en Josías,
finalmente en Sedequías y Gedalías.
Luego
Dios inviste a otros reyes que lo gobernaran. Y dice que el rey de Babilonia es
su siervo y hará todo lo que le pida. Y el cumplirá sus propósitos. Vemos a un rey
de Persia dominando a Babilonia, porque tampoco Babilonia se alineó al plan de
Dios. Fue donde sus siervos fueron eunucos. Tristemente la genealogía fue fracturada
nuevamente. Luego levanta al rey de Persia y domina el mundo entero. Y se
estima una nueva esperanza con la tribu de Benjamín, a través de Mardoqueo y
Ester.
En
este sentido constituí imperios más poderosos, y subyugué nuevamente a Egipto,
a quienes mi pueblo Israel y Judá querían servir. Le levante a Babilonia, luego
los persas y los medas y por último el Imperio Romano. Y actué secretamente, no
le di más profetas, que les hablaré, hasta que vino el mesías príncipe. Por eso
se observa este periodo de silencio.
4 Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y
sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de
Dios y abatido. Creían que vendría un Mesías poderoso. Que los libertara de los
imperios y en esta época de su venida, reinaba el Imperio Romano. Que hicieron
con la gloria del reino de David, y cuando engrandecí a Salomón, con respecto a
todos los pueblos. Destruyeron el reino. Destruyeron los altares y se lo
entregaron a los Dioses paganos.
Por
eso los entregué al lloro y lamento, como estiércol era su estado, desprovistos
de alimentos, y enfermo encontró su Hijo, a un pueblo que le había dado Dios
toda gloria. El llevo las enfermedades que le produjo su pecado, por el
abandono de las leyes, de los mandamientos y de los preceptos. Y que le dieron
sus dioses, que me menospreciaron a mí, por ellos y sometieron a sus
descendientes al más terrible lamento.
Sus dioses que ellos decían que les daba todo y estaban contentos ¿Que
le dieron?
En
este estado, encontró el Hijo de Dios a un pueblo enfermo, y él tuvo que seguir
sufriendo sus dolores. Luego con todo esto lo azotaron, lo hirieron y lo
abatieron. Lo mismo que pensaban ustedes que Dios le daba padecimiento. Cuando
fueron traídos en cautiverio con Babilonia, luego pasó el gobierno imperial
persa, porque no entendían. Así mismo Jesús sufrió todas estas penalidades.
5 Mas él herido fue por nuestras rebeliones,
molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su
llaga fuimos nosotros curados. Este sufrimiento que tuvo que padecer Jesucristo
por todo su pueblo, el mismo dolor que pasó el pueblo de Israel y Judá por no
entender a su Dios que lo sacó con su brazo poderoso de Egipto.
Herido
fue por las rebeliones de Israel. Por sus pecados fue destruida su carne, y
todo el castigo de la paz que no tenían con Dios, porque se había airado contra
su pueblo, fue sobre Jesucristo. Y todo lo que no sanaba la llaga enferma por
no obedecerle, lo sanó Jesús en su cuerpo. Todo el dolor sufrido en todos estos
años lo llevó Jesucristo. Y él nos curó el cuerpo, el alma y el corazón. Jesús
curó el cuerpo enfermo por causa de la desobediencia. Al librarnos de la muerte
eterna.
Ahora
podemos entender todo su sufrimiento. No era un mesías sufrido el que
esperaban, el Mesías glorioso. El que trajera paz y felicidad. Que paz y
felicidad si tu pecado era una llaga podrida. ¡Oh, Pueblo de Israel! ¡Si quería
que mi gloria se manifieste en ti! ¡Y
fuiste un desecho de la gloria del Dios Altísimo! La humanidad meneo su cabeza.
¡Era ese mi propósito que sufrieran!, ¡o que sufriera mi hijo!, ¡eso fue lo que
tu escogiste!
Mi
propósito no era el sufrimiento, fue el que escogió mi pueblo por desecharme;
por eso me desecharon a mí; por eso los deseche a todos ellos; ¡y solo es mi
pueblo! todo aquel que cree en mi Hijo. De igual manera con su publicidad del
¡pueblo escogido! han menospreciado a mi pueblo ¡qué sí creen en mí! y lo
tienen como indigno y los matan por creer en mí.
6 Todos nosotros nos descarriamos como
ovejas, cada cual se apartó por su camino; más Jehová cargó en él el
pecado de todos nosotros. Nosotros se refiere al pueblo de Israel, ellos se
apartaron del camino antes y después del mesías. Tomaron otros caminos, más no
el camino a la vida eterna, no el camino del Hijo. Pues lo despreciaron. Y Jehová
cargó en Jesús el pecado de todos ellos, pues cumplió con sus planes, aunque lo
desviaron y lo atropellaron. Fue fiel a sus planes y propósitos.
7 Angustiado él, y afligido, no abrió su boca;
como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus
trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca. ¿Qué hablar? ante un pueblo
totalmente de espalda a él, sin entendimiento. Y manejados por ciegos, y guías
de ciegos. Como ovejas que van mansa cuando la van a tranquilar o a recortar su
pelaje, para ser degollada para la matanza para ser entregada por el pecado y
ser sacrificada. Al igual que iba el corderito, así fue Cristo.
Las
ovejas se habían utilizado para el sacrificio por el pecado, era la sombra del Mesías,
del cordero pascual, de la ley de expiación por el pecado. Así resultó ser
Cristo. La oveja que los trasquiladores llevaban no decía nada, ni abrió su
boca, cual oveja al matadero. La posición de Jesucristo frente a sus
adversarios, frente al pecado, sumisión total, indefenso totalmente.
8 Por cárcel y por juicio fue quitado; y su
generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado de la tierra de los
vivientes, y por la rebelión de mi pueblo fue herido. Así como fueron
puestos sus príncipes, nadie contó la generación de Daniel y sus compañeros
príncipes. Así mismo fue la historia de Jesucristo. Fue por juicio y por cárceles
como sus príncipes en Babilonia. Y en Persia, con Ciro, en la historia de
Mardoqueo y Ester.
9 Y se dispuso con los impíos su sepultura, más
con los ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su
boca. El pueblo de Israel desechó el plan de Dios de salvación. Su diestra ocupó
el lugar de malhechores y de impíos, por la rebelión de su pueblo. Igual lo
hubiesen matado con honores de rico, si el poderío del Rey David hubiese
llegado hasta sus tiempos, porque igual mataron a sus príncipes y reyes.
Hubiesen hecho Juicio contra Jesús y le hubiesen tratado como un malhechor,
pues desecharon sus palabras. ¡Todo hubiese sido igual con el poderío de un
Reino, que sin él! Jesús era inocente de los juicios, igual que mucho pueblo
que fueron al exilio, por la culpabilidad de todos, el remanente será salvo.
10 Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo,
sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el
pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su
mano prosperada. Con todo que era inocente. Dios lo sometió a padecimiento. Se
cumple el plan de Dios en toda la Biblia en Jesucristo.
Con
todo esto, se refiere que a pesar de Jesucristo ser inocente, el plan de Dios
tenía que cumplirse en él. Dios lo había trazado y lo cumplió. Lo plantío al primer hombre Adán que a través
de la simiente de la mujer habría enemistad. Que saldría herido en el calcañal
y el otro en la cabeza. Un pueblo salió
y se dividió en dos, luego se volvieron enemigos. Enemigos de la Cruz y el
sufrimiento de Cristo. La cabeza pensante y sabia de un pueblo instruido en la
ley y otro pueblo pagano que no tenía ley.
Por
consiguiente, la ley se le volvió contraria y tropezaron en la piedra que
rechazaron los edificadores, ¿quiénes edificaban?, los que construían un plan
diferente al de Dios creador. ¿Quiénes? los adversarios de Dios, que hacían
planes sin Dios. Que construían y construyen una salvación del hombre sin Dios.
¿A Quiénes hirió Dios en la cabeza? a ellos, y todavía siguen buscando al Mesías,
al salvador del mundo.
En
este orden de ideas a los que son hijos de vuestro Padre el Diablo, como dijo
Jesús. Terminaron hiriendo al Mesías y él les hirió en la cabeza porque triunfó
sobre ellos. Un pueblo que escogió Dios para que fuese su pueblo, obedeció más
al diablo que a él, pues Dios se le volvió también contrario. Y Jesús la piedra
que ellos desecharon fue la cabeza del Ángulo, de todo el edificio de Dios.
Jesús
vino a ser el cordero, la oveja, trasquilada, siendo la ofrenda para la
expiación por el pecado. Cuando lo sometieron a cancel y lo juzgaron por
hacerse pasar como Hijos de Dios, estaban también sentenciado su condenación,
igual estaban preparando la ofrenda única por el pecado. De ellos y del mundo.
Ellos estaban preparando la expiación por el pecado. Un sacrificio humano. ¡Y
vio Linaje! ¡Porque muchos creyeron y siguen creyendo en él!
Cuando
Jesús cumplió la voluntad de Dios, cuando Dios reposó de toda su obra en
Cristo, fue prosperado todo lo él hizo. Los apóstoles comenzaron a anunciar el
evangelio. Su nombre comenzó a ser conocido por el mundo entero. Hasta que su
fama es conocida en el mundo conocido.
11 Verá el fruto de la aflicción de su alma, y
quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y
llevará las iniquidades de ellos. El fruto de la aflicción de su alma es que su
expiación por el pecado, salva a la humanidad de la condenación eterna. Liberto
al hombre de la esclavitud del pecado. Y nos dio una nueva naturaleza. La
divina. Esto no lo podría hacer ningún hombre, solo el Hijo de Dios.
El
conocimiento de su palabra, que desconocía su pueblo, por no haber instruido a
los hombres de su pueblo, los levitas que él puso, y porque torcía el derecho
de la palabra y exponían otras ordenanzas que Dios no envió a decir. Y
sumergieron al pueblo en completa ignorancia. Jesús por su conocimiento justificó
al que no conocía nada de él. A todo un pueblo que creyó. ¿Quién tenía
conocimiento de él, de los gentiles? nadie. Pero él lo justificó por su
conocimiento.
El
conocimiento que tenía Jesús del plan de Dios eterno. No lo tenía nunca su
pueblo, porque lo desecharon. Pero Jesús su siervo, si tenía el conocimiento de
la justificación a través del único camino, la verdad y la vida que es él. El
los justifico, llevo sus iniquidades. Él nos justificó. Su conocimiento nos Justificó.
No el plan de los hombres. La ley no justifica. Solo Jesús nos Justificó.
12 Por tanto, yo le daré parte con los grandes,
y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la
muerte, y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de
muchos, y orado por los transgresores. Jesús dijo Señor no le tomes en cuenta
sus pecados, porque no saben lo que hacen. No sabían lo que hacían cuando
mataron al hijo de Dios.
Dios
le dio parte con los grandes. ¿Quién es más grande que Jesús? Está igualado en
la historia con los grandes. Él es el más grande de todos. Y en todas las
generaciones ha sido comparado y puesto con los grandes. Con los fuertes
repartirá despojos.
El
Reino de Dios, será cuando él repartirá su reino como él quiere. Con él se sentarán
a reinar patriarcas, reyes, los apóstoles y todo a cuanto él escoja. Quien ha hecho una obra más grande que la que
hizo Jesús de dar su vida por la humanidad, de entregar su vida hasta su
muerte, siendo contado como un pecador. Y luego resucitar de los muertos,
levantarse como nunca había hecho nadie. El plan excelso de Dios cumplido en
Jesús.
Autor. Maritza Moya. Fuente: Revelación por
el Espíritu Santo. Fecha de edición 22-3-2020
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